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160 países firmaron en la ONU el acuerdo contra el Cambio Climático PDF Imprimir E-mail
Ecología - Ambiente
Lunes, 25 de Abril de 2016 15:59

Luego de haber pasado cuatro de la COP21, 160 países firmaron en la sede de la ONU, el acuerdo de París sobre el clima, cuya aplicación implica que la economía mundial comience a abandonar las energías fósiles.
La ceremonia de firma "tiene ante todo una función simbólica muy fuerte", pero fue también la "ocasión de consolidar la dinámica surgida del acuerdo de París" logrado el 12 de diciembre pasado por 195 países, estima Pascal Canfin, exministro francés y director de WWF France.

Unos 60 jefes de Estado estuvieron presentes en Nueva York, entre ellos el francés François Hollande, así como el viceprimer ministro chino Zhang Gaoli, el primer ministro canadiense Justin Trudeau y el secretario de Estado norteamericano John Kerry. En total, 160 países estuvieron representados, según la ministra francesa del Medio Ambiente, Ségolène Royal.

La adopción del texto en París, que puso fin a años de complejas y laboriosas negociaciones, "no quiere decir que las partes adhieren automáticamente al acuerdo", recuerda Eliza Northrop, del World Resources Institute.

Son necesarias todavía dos etapas: la firma (abierta hasta abril de 2017) y la ratificación en función de las reglas nacionales (votación por el Parlamento, decreto, etc.). Formalmente, para entrar en vigencia, el acuerdo de París tiene que ser ratificado por 55 países que representen el 55% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

"Una entrada en vigencia rápida", quizá en 2017 o 2018, "permitiría enviar un mensaje político", señala Laurence Tubiana, la negociadora francesa.

Y el tiempo apremia: "estamos lejos del objetivo de un alza limitada a 2°C" y para que haya una posibilidad de respetar ese límite "las acciones anteriores a 2020 son muy importantes", recalca Tubiana, recordando que el acuerdo de París dio un marco para "acelerar las transformaciones hacia una economía sobria en carbono".

"Para aplicarlo, los Estados deben ahora organizar su transición energética, que pasa por una reorientación de las inversiones", resume Celia Gautier, la ONG Réseau Action Climat (ONG).

Buenas noticias para el clima: las energías renovables registraron en 2015 un crecimiento récord de +8%, los precios bajos del petróleo frenan las inversiones costosas de los grupos petroleros (Ártico, offshore) y el sector del carbón no va bien.
En los Estados Unidos, con la competencia del gas natural, cede terreno. La semana pasada, el mayor productor estadounidense, Peabody, se declaró en cese de pagos, y unas 250 centrales cerraron, según la ONG Sierra Club.

En China, el consumo bajó en 2014 y 2015, a raíz, ciertamente, de la desaceleración de la economía, pero también de la voluntad del gobierno de luchar contra la contaminación del aire. Pekín anunció recientemente la suspensión de casi todos los proyectos de centrales a carbón.

Tasa o mercado de carbono, fin de las subvenciones a las energías fósiles, normas de emisiones en la industria, desarrollo de transportes limpios, apoyo a las energía renovables y a la eficacia energética, lucha contra la deforestación, cambio de las prácticas agrícolas: los países tienen un gran abanico de sectores en los que actuar para respetar sus compromisos sobre las emisiones.

El respeto por parte de los países ricos de las promesas de ayuda a los países en vías de desarrollo condicionará también inversiones más "verdes". Por su parte, el sector financiero tendría que desempeñar un papel clave.

Fuente AFP