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Un centro de reciclaje será educativo PDF Imprimir E-mail
Ecología - Ambiente
Lunes, 14 de Septiembre de 2015 10:49

La ciudad de Buenos Aires tendrá el primer centro de promoción y educación sobre reciclado de la Argentina. Se trata de un espacio especialmente diseñado para alumnos de escuelas primarias, que tomarán allí cursos sobre los distintos procesos de recuperación de materiales.

El lugar queda en Villa Soldati, junto a los predios donde los desechos orgánicos son convertidos en compost; el PET (los envases plásticos), en escamas para vender; los restos de poda, en chips de madera, y los escombros, en arenas para mezclas. Por el corazón de estos procesos cruza una pasarela que los alumnos atravesarán para observar cómo se consigue recuperar los materiales que se descartan diariamente.

En pocas semanas se inaugurará el espacio, que cuenta con energía solar para calentar el agua y tiene muebles hechos con tetrabrik reciclado. Las instalaciones, situadas en Janer y Varela, serán un espacio no sólo para reciclado, sino para que los alumnos asistan a clases en el lugar. La inversión ronda los 86 millones de pesos.

"La idea es que se incluya en la currícula desde el año que viene. Es parte del programa Escuelas Verdes", indicó el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Edgardo Cenzón. La educación ambiental fue establecida por ley en 2005.

Aún no está definido, pero podrían ser los chicos que cursan cuarto y quinto grado quienes tomen esos seminarios en las aulas que el centro de información tiene en los dos pisos que ocupa. En el edificio, además de funcionar el área administrativa del predio, hay un auditorio, aulas, oficinas, buffet y espacios abiertos a la comunidad para la realización de actividades de interés cultural y ambiental.

Estas instalaciones forman parte del paquete de medidas que la Ciudad adoptó para reducir la cantidad de basura que se entierra en el relleno sanitario Norte III de la Coordinadora Ecológica Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse). Con estas reducciones, sumadas a las que logren las tres plantas de procesamiento de residuos (una en marcha y otras dos por construirse), la Ciudad prevé dejar de enterrar casi la totalidad de las 3500 toneladas que hoy sigue enviando a San Martín.

 

 

 

 

Fuente: La Nación