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Llahué Huarpe, Memorias se presenta en la Feria del Libro PDF Imprimir E-mail
Sociedad - Cultura
Jueves, 02 de Mayo de 2013 14:46

El periodista Ricardo Sarmiento presenta su libro “Llahué Huarpe, Memorias” en la Feria del Libro, el sábado 4 de mayo de 2013 a las 20:00 en el espacio de Editorial Dunken, en el stand 823 del Pabellón Verde del Predio Ferial de la Rural, en la Ciudad de Buenos Aires. “Llahué Huarpe” quiere decir “hijo del hombre del desierto” en lengua allentiak, una de las tres lenguas del pueblo huarpe que habitó los actuales territorios de Mendoza, San Juan y San Luis desde antes del surgimiento de las culturas del inca y de los araucanos.

“Es una memoria poética y emocional de quien se reconoce con una identidad antigua que fue necesario recuperar después de más de 400 años de historia durante los cuales aquel antiguo pueblo, habitante del desierto y la pre cordillera cuyana, fue uno de los más dañados por la pérdida sistemática de vidas, de sus lenguas y su cultura”, dice Ricardo Sarmiento para sintetizar el origen de esta obra que bien puede considerarse el primer trabajo integral de poesía huarpe.

“Llahué Huarpe, Memorias” es la expresión de un hombre libre que entiende y refleja, desde su propia historia personal, el impacto social de la desaparición de lenguas y culturas antiguas del territorio argentino y del continente americano.

“Este trabajo no debe tomarse sin embargo como un simple lamento por la historia perdida. Pretende ser un eco de la dignidad de los antiguos. También se lo debe considerar un grito para llamar la atención de la sociedad contemporánea sobre un drama histórico: la desaparición, ya pasada, o en progreso, de decenas de pueblos originarios y el olvido o la pérdida de sus riquezas lingüísticas, culturales y sus sistemas productivos, además de sus creencias, sus mitos, sus costumbres”, define el autor.

La historia del Huarpe, el antiguo habitante del desierto en la región cuyana, dueño desposeído de un territorio recostado sobre la Cordillera de los Andes, es un caso típico de pérdida casi total del patrimonio social y de la identidad étnica y cultural de un pueblo.

Lamentablemente, esa historia del Huarpe no es nada distinta de lo ocurrido con el pueblo Querandí, del que parece que nadie habla, pero que habitó el suelo del actual territorio de la Ciudad de Buenos Aires y la región metropolitana, que marca el centro de la vida social y económica de los argentinos. O del pueblo Charrúa, nombre que sólo queda como una forma agradable de llamar a los hermanos uruguayos, aunque su dominio territorial incluyó Uruguay y parte del territorio argentino.

“Hay que recordar también al pueblo Timbú, al Mocoretá, Quiloaza, Calchín, en tierras actualmente de Santa Fe, por citar algunos otros pueblos olvidados en otras geografías de nuestro país. En 1894, Bartolomé Mitre citaba que en territorio argentino hubo familias lingüísticas de otros pueblos como el de los Lules, el Pilagá, el Chané, el Abipón, Noctén, Gës, Tehuelche, Yaghan, Guaycurú, Tonocote, Ona, Alacaluf, Huemul, Chono y otros virtualmente aún hoy desconocidos” explica Ricardo Sarmiento.

Afirma también que “es una curiosa ironía de la comunicación que muchos de nuestros centros urbanos se presentan en los medios virtuales por su nombre, flora, fauna, economía o atractivos turísticos, pero son pocos los que recuerdan a estos pueblos nombrados así, en estas pocas líneas, como un leve homenaje de la frugal memoria contemporánea”.