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Tíbet: Una nación sin derechos PDF Imprimir E-mail
Derechos Humanos
Miércoles, 24 de Marzo de 2010 18:35

Desde 1959, año en que el ejército chino invadió su territorio, los tibetanos han sufrido toda clase de atropellos y violaciones a los Derechos Humanos. Exilios, cárcel por motivos políticos y esterilizaciones son moneda corriente.

Con el Dalai Lama como el exiliado más conocido mundialmente, los tibetanos han emprendido una campaña de reclamo de sus derechos como pueblo independiente y para que finalice la opresión a la que los viene sometiendo China desde hace casi medio siglo.

"Un mundo. Un sueño. Tibet libre"

Seis activistas por la independencia del Tíbet provenientes de los Estados Unidos de América, Canadá y Gran Bretaña, fueron detenidos tras colgar una enorme pancarta en la Muralla China con el lema "Un Mundo. Un sueño. Tibet libre".

- En 1959 el Tíbet fue invadido por el ejército chino.
- Un millón doscientos mil tibetanos, la sexta parte de la población, fueron asesinados.
- Más de 6.000 monasterios, templos y monumentos fueron destruidos.
- Más de 130.000 tibetanos se ven obligados a vivir en el exilio, incluido el Dalai Lama.
- Los Derechos Humanos son violados continuamente, tal y como denuncian los organismos como Amnistía Internacional, UNESCO y el Parlamento Europeo.
- El genocidio, la tortura y la represión siguen presentes en la actualidad en el Tibet.
- El Panchen Lama, a la edad de 6 años, fue secuestrado junto con su familia por el gobierno chino. Es el prisionero político más joven del mudo.
- Los abortos forzados y esterilizaciones de mujeres tibetanas son prácticas habituales.
- La religión, la lengua y la cultura tibetana están prohibidas.
- La fauna autóctona está en peligro de extinción.
- Cerca del 80% del territorio ha sido deforestado.
- El suelo tibetano es utilizado como uno de los más grandes repositorios de desechos nucleares.

Entre los luchadores de esta causa, también han redactado un documento que se transcribe a continuación:

Manifiesto por un Tíbet libre

Cuando luchamos por un Tíbet libre, en realidad, estamos luchando por la libertad de los pueblos y las naciones oprimidas del resto del mundo.

Las auténticas batalles por la libertad son disputadas, desesperadamente, por personas que están decididas no sólo a dejar sus quehaceres diarios o carreras, sino incluso sus propias vidas. Cada victoria de la libertad sobre la tiranía, no importando donde ésta se realice, supone una espaldarazo para las restantes causas existentes.

Es de vital importancia el mantenimiento de nuestra lucha, del Rangzen independencia, en tibetano. La lucha por la libertad de los tibetanos debe buscar maneras efectivas de hacer frente a la tiranía china, tanto dentro del Tíbet, como en los restantes puntos del planeta donde los chinos estén dispuestos a someter a las naciones libres a todo tipo de presiones.

Nuestra esperanza en alcanzar la independencia es vital para la gente que vive en el Tíbet. El mantenimiento de nuestra lucha por la libertad, desde el exilio, alienta a los tibetanos bajo la tiranía china; a los tibetanos que, a diario, han de seguir padeciendo los terribles sufrimientos generados por sus ocupantes, por los invasores.

Nosotros, individuos y organizaciones firmantes, apoyamos decididamente a los tibetanos que demandan su libertad. Apoyamos, sin fisuras, a aquellos tibetanos residentes en el Tíbet, a aquellos que ponen en peligro todo, incluso sus propias vidas, en esta búsqueda de la libertad y la democracia.

Exhortamos a todos los países del planeta y a las Naciones Unidas a que apoyen el inalienable derecho de los tibetanos a disfrutar de su independencia como nación.

Pedimos que se reconozca la justa causa del pueblo tibetano y se le brinde ayuda a aquellos que, noblemente, buscan la independencia, la libertad y la democracia a toda costa.

Jamyang Norbu, Philadelphia, 4 de julio de 2007.