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Aumentó la instalación de equipos de GNC en vehículos PDF Imprimir E-mail
Sociedad - Economía
Lunes, 18 de Agosto de 2014 12:16

La fuerte suba en los combustibles generó el mayor incremento de conversiones a Gas Natural Comprimido desde 2003. Son muchos los autos particulares que ya funcionan con esta opción, que permite un ahorro considerable en relación al precio por kilómetro recorrido.

El precio de la nafta aumentó de manera escalonada un 40% en lo que va del año. Un litro de súper, en Capital, ya se paga casi $ 12. Y esta realidad, donde llenar un tanque no baja de $ 600, está haciendo que cada vez más personas busquen un alivio instalando en sus autos equipos de Gas Natural Comprimido (GNC). Una inversión que al inicio es costosa, pero que luego, al circular, baja el gasto en combustible un 75%.

Entre enero y julio, más de 128 mil vehículos nafteros o diésel se convirtieron a GNC, 49,1% más que un año antes. La tendencia se aceleró a partir de abril, cuando el promedio de instalaciones mensuales llegó a 20.500. Es decir, casi 700 por día, el ritmo más intenso desde 2003, según estadísticas oficiales difundidas por el portal especializado NGV Journal.

Con ese impulso, el país superó en mayo la marca de 1.600.000 vehículos habilitados para cargar ese combustible alternativo. La cifra es la más alta en tres décadas de historia del GNC en Argentina, y todo indica que seguirá creciendo. Así lo prevén, al menos, los empresarios del sector, que hoy ven sus talleres colmados y, en algunos casos, dan turnos recién en 10 o 15 días.

Los equipos más vendidos son los de “quinta generación”. La conversión se resuelve en el día. El precio del kit, con la instalación, va de $ 10.000 a $ 15.000 para coches de gama media. Pero la promesa es que, en poco tiempo, el ahorro permite recuperar esa inversión.

Sucede que, al andar, cada metro cúbico de GNC rinde algo más que un litro de nafta (la relación es de 1,13). Y la brecha de precios es enorme. En Capital, un litro de súper de YPF cotiza a $ 11,45, y un metro cúbico se paga casi a $ 3. Con lo cual, al pasarse al gas, se puede recorrer una misma distancia pagando un cuarto del costo, y hasta 80% menos si se usaba nafta premium. Para un viaje de 100 kilómetros, el ahorro con GNC es de al menos $ 88. Un ritmo de ahorro que hace recuperar el valor del equipo en los primeros 10.000 a 15.000 kilómetros.

Al momento de decidir la conversión hay que considerar que colocar un equipo de gas resta un importante espacio en el baúl y hay que cargar el tanque más seguido, en una red de estaciones de servicio más reducida. Además, cada año se paga un control obligatorio ($ 200 a $ 300). Y cada cinco años, una prueba hidráulica ($ 600 a $ 800, según la provincia).