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Bach por Elizabeth Wang PDF Imprimir E-mail
Arte - Música
Escrito por Daniel Vargas   
Miércoles, 01 de Enero de 2014 11:52

Iglesia Evangélica AlemanaNo cabe duda que los artistas perduran por el esplendor de sus obras. Tal el caso de las composiciones para órgano del genial Johann Sebastian Bach tamizadas por la sensibilidad de Elizabeth Wang, alumna del maestro Enrique Rimoldi. Así lo pudimos apreciar en la ajustada interpretación que la joven de origen chino radicada en Buenos Aires hiciera comenzando por el Preludio y Fuga en do menor BWV 549 y concluyendo con el Preludio coral "Puer Natus in Bethelehem" BWV 603, compuestas entre los años 1700 y 1717 cuando Bach trabajaba como organista en Mühlhausen y Weimar.

El disfrute de la honda vigencia del compositor alemán se prolongó con los sones del Coral de la cantata BWV 80 "Ein feste Burg ist unser Gott", concebida después del extraordinario "Magnificat", en 1724 y que mereciera entre otros, el exquisito comentario de Enrique Martínez Miura, en su obra de 1998. No menos impactantes fueron los fragmentos pertenecientes al corpus de las posteriores Cantatas sacras BWV 1 al BWV 200, más precisamente la BWV 36 "Schwingt freudig euch empor" donde se produce el maravilloso dúo con el primer violín, acompañados ambos de un recogidísimo continuo. Esta cantata se estrenó en Leipzig el 2 de diciembre de 1731 y es una obra casi de madurez dentro del ciclo del maestro como cantor de la Thomaskirche.

Las interpretaciones de Elizabeth Wang contribuyen a distinguir al órgano en su rol principal como solista en el que revive el espíritu del más grande compositor para este instrumento de todos los tiempos. Quien desde el 28 de julio de 1750 está enterrado en el templo alemán dedicado a Santo Tomás, en Leipzig, misteriosamente continuó insuflando los espíritus de quienes asistimos al concierto bajo el lema "Bach: el músico de la Reforma" como celebración musical de los 170 años de la Congregación Evangélica Alemana en Buenos Aires.

Wang, de sólida formación académica para piano, se mostró en las interpretaciones de obras cumbre de la música barroca no solo en su habilidad para revelar la profundidad intelectual del compositor, su perfección técnica y su belleza artística; no solo para actualizarnos la síntesis de los diversos estilos internacionales de aquella época y del pasado próximo y su incomparable extensión, sino y sobre todo para revelarse como una gran promesa plena en vitalidad.

Héctor Daniel Vargas