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Y Macri devolvió el subte PDF Imprimir E-mail
Opinión - Tribuna
Escrito por Rodolfo Cariani   
Viernes, 02 de Marzo de 2012 14:21

Luego del inicio del proceso de traspaso de los subterráneos porteños a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, del aumento de la tarifa del viaje de un peso con diez centavos a dos pesos con cincuenta, del retiro de la Policía Federal por parte del Estado Nacional de los andenes y boleterías del subte, el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, decidió detener el traspaso y retornar a la situación anterior.

 Los subtes vuelven a depender de la Secretaría de Transporte de la Nación. En realidad nunca dejaron de estar totalmente en esa órbita ni tampoco estuvieron, en ningún momento, totalmente bajo la órbita de la Ciudad.

Una vez más, un proceso que comenzó desprolijo y anunciado públicamente por uno de los actores, se interrumpió con desprolijidad y anuncio público por parte de otro de los actores.

En noviembre de 2011 el gobierno nacional anunció el traspaso de la concesión del servicio de trenes subterráneos al gobierno de la ciudad, lo hizo junto con los anuncios de los recortes en los subsidios a las tarifas de los servicio públicos. Macri se enteró por televisión.

 En los primeros días de enero de 2012 se firmó el acuerdo para formalizar el traspaso con el compromiso de la nación de mantener la mitad de los subsidios por un año. Acto seguido la ciudad anunció el tarifazo. Después advirtió que se dificultaba el diálogo con nación y que podría rechazar los subtes.

El gobierno nacional dijo que mantendría la Policía Federal en los subterráneos de Buenos Aires hasta finales de febrero. Y el 1ro. de marzo la retiró. Sin policía, con la mitad de los subsidios, con la tarifa cara y, sobre todo, con el recuerdo muy fresco de la tragedia de Once, Macri decidió rechazar el traspaso de los subtes. Cristina se enteró por televisión.

El anuncio del gobierno de la ciudad fue el 29 de febrero por la tarde. La carta enviada por Macri al ministro de Planificación Julio De Vido está fechada: "Buenos Aires, 1º de marzo de 2012".

El día de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional y la Legislatura porteña, y de las legislaturas provinciales, 1ro. de marzo, la Unión Tranviarios Automotor, uno de los sindicatos que agrupan a los trabajadores del subte llamó a una huelga argumentando la imposibilidad de trabajar sin policías en boleterías y andenes.

El subte no funcionó. El tránsito por la ciudad fue un caos. Casi un millón y medio de personas salió a la superficie para utilizar el transporte público que funcionaba, los colectivos. Se duplicaron o triplicaron los tiempos de los viajes. Y también la cantidad de personas a bordo de cada colectivo.

Desde el recinto de la Legislatura porteña, un poco antes de las 10 de la mañana, Macri le reclamó a Cristina que se haga cargo. Un par de horas más tarde, Cristina le respondió desde el recinto del Congreso de la Nación que tiene actitudes de adolescente caprichoso.

Pero anunció que, por 30 días, la Policía Federal vuelve a custodiar los subtes. Y a la hora del regreso comenzaron a funcionar los trenes subterráneos aunque con lentitud y demoras.

Un cruce, una pelea, una disputa entre dos gobernantes que no se quieren y que hasta ahora aparentaban respetarse. Varios millones de personas, ciudadanos de a pie, trabajadores, estudiantes que padecen los caprichos de esos gobernantes que no se hacen cargo.