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La muralla de Yrigoyen y Perú PDF Imprimir E-mail
Opinión - Tribuna
Lunes, 10 de Septiembre de 2012 21:00

Escribe César Sánchez
La utilización de contenedores para arrojar la basura en la Ciudad de Buenos Aires supone un paso adelante en el cumplimento de la Ley de Basura Cero, en la separación en origen, en el proceso de reciclado. Todo ello supone, a la vez, una mejora en la gestión de los residuos urbanos.

Esa supuesta mejora debe estar orientada a mejorar las condiciones de habitabilidad de la ciudad para quines viven en ella y para quienes la transitan. O al menos, se supone que debería estar orientada hacia ello.

Por eso, resulta inevitable preguntarse quién es el responsable y cómo es posible que en la esquina de la calle Hipólito Yrigoyen y la peatonal Perú se hayan instalado y se hallan instalado dos contenedores de residuos de un tamaño muy significativo, es decir, grandes. Tan grandes como para alcanzar o superar la altura de una persona. Tan grandes como para que el ellos quepan carteles de “Prohibido Estacionar”. Tan grandes que casi alcanzan la altura del cartel con el nombre de las calles y la dirección de tránsito.

Colocados, además, en medio de lo que habitualmente es la zona de acera. Y como si fuera poco, en la senda peatonal. Parece un contrasentido, una broma cruel, un laberinto borgeano. Sobre todo si se tiene en cuenta que el área del Gobierno porteño responsable de esos gigantes negros con aspecto de muralla insuperable es el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, a cargo del ministro Diego Santilli.

La muralla de contenedores dificulta el cruce de una calle muy transitada y muy céntrica. Está a una cuadra del Cabildo, a una cuadra y media de la Casa de Gobierno de la Ciudad y en la esquina de la Legislatura porteña.

Si en esa encrucijada tan notoria levantaron semejante muralla, qué harán en otras más alejadas? Mientras tanto, Buenos Aires sigue por debajo del promedio de ciudades verdes latinoamericanas.

Y todavía queda pendiente una paradoja alrededor de la ubicación de la muralla de contenedores que se destaca en la esquina de la Legislatura. El actual ministro Santilli, antes de su llegada al ministerio fue legislador porteño y hasta llegó a ser Vicepresidente primero de la Legislatura, es decir su máxima autoridad porque en esa época el legislativo no tenía Presidente. Pero esa es otra historia…